Desde su llegada a Necaxa, R. Alonso ha demostrado ser un jugador clave en el mediocampo. Su habilidad para dictar el ritmo de juego y crear oportunidades de gol es notable. En el último partido, su despliegue físico y táctico resaltaron, mostrando que no solo es un pasador hábil, sino también un destructor de jugadas rivales. La afición ha comenzado a reconocer su impacto en la mejora del juego del equipo.