"Siempre intentamos dar lo mejor de cada uno", dice Ezequiel Almendra, un jugador que ha hecho sentir su presencia en el campo con cada aparición. Desde su llegada a Necaxa, ha demostrado ser un líder nato, organizando la línea del medio campo y ofreciendo una visión de juego que ha beneficiado a sus compañeros. Con sus regateos y decisiones rápidas, ha logrado asistir a los delanteros, lo cual es vital en los encuentros donde cada gol cuenta.

Una de las actuaciones más notables de Almendra fue en el partido contra Rayados, donde no solo facilitó dos asistencias, sino que además mostró su influencia al recuperar balones y distribuirlos eficazmente. El ambiente en el Estadio Victoria cambió conforme se encendía el juego, y los seguidores no dudaron en aplaudir su desempeño. Ezequiel se ha convertido en un favorito entre la afición.

Con su enfoque y dedicación, es evidente que Almendra no solo busca crecer a nivel personal, sino también elevar a su equipo. Con una inminente defensa que se centra en contenciones, él es el nexo que conecta la defensa con el ataque. Es el tipo de jugador que cualquier club desearía tener, capaz de adaptarse a diversas estrategias mientras sigue impresionando a los espectadores con su habilidad en el campo.